lunes, 1 de julio de 2013

TE DESEO LO SUFICIENTE!!!

Hace poco tiempo cuando estaba en el aeropuerto escuché por casualidad a una madre e hija que se
estaban despidiendo. Cuando anunciaron la partida del vuelo ellas se abrazaron y la madre dijo:
- "Te amo y te deseo lo suficiente".
La hija respondió:
- "Madre, nuestra vida juntas ha sido más que suficiente. Tu amor es todo lo que he necesitado.
También te deseo lo suficiente". Ellas se saludaron con un beso y la hija partió.
La madre pasó muy cerca de donde yo estaba sentada y noté que ella necesitaba llorar.
Traté de no observarla para no invadir su privacidad, pero ella se dirigió hacia mí y me preguntó:
- "Alguna vez se ha despedido de alguien sabiendo que era para siempre?".
- Sí, lo he hecho - respondí. Perdón por preguntar - contesté -, pero ¿por qué esta despedida es para
siempre?
- Yo soy una mujer vieja y ella vive muy lejos de aquí. La realidad es que su próximo viaje será para mi
funeral, dijo.
- Cuando se despidió de ella escuché que le dijo "te deseo lo suficiente". ¿A qué se refiere?
Comenzó a sonreír. Eso es un deseo que hemos transmitido de generación en generación. Mis padres
solían decirlo. Ella hizo una pausa y miró hacia arriba como si tratara de recordarlo en detalle, luego
sonrió aún más.
- Cuando decimos "Te deseo lo suficiente", deseamos que la otra persona tenga una vida llena de sólo lo suficientemente bueno para vivir.
Entonces, dirigiéndose hacia mí, ella compartió lo siguiente como si lo estuviera recitando de memoria:
"Te deseo que tengas suficiente sol para mantener tu espíritu brillante",
"Te deseo suficiente lluvia para que aprecies aún más el sol" ,
"Te deseo suficiente felicidad para que tu alma esté viva"
"Te deseo suficiente dolor para que las pequeñas alegrías de la vida parezcan más grandes"
"Te deseo que tengas suficientes ganancias que satisfagan tus necesidades"
"Te deseo suficientes pérdidas para que aprecies todo lo que posees."
"Te deseo suficientes bienvenidas para que logres soportar las despedidas".
Luego ella comenzó a llorar y se alejó.
Se dice que toma un minuto encontrar a una persona especial, una hora en apreciarla, un día para amarla, pero una vida para olvidarla.
Toma el tiempo necesario para vivir. A todos mis amigos y seres queridos,

SABES AMAR?

Estoy aprendiendo...

Estoy aprendiendo a aceptar a las personas, aun cuando ellas me decepcionan, cuando huyen del ideal que tengo para ellas, cuando me hieren con palabras ásperas o acciones impensadas.

Es difícil aceptar las personas como ellas son, sin que sean como deseamos que ellas sean.
Es difícil, muy difícil, pero estoy aprendiendo.

Estoy aprendiendo a amar.
Estoy aprendiendo a escuchar. Escuchar con los ojos y oídos.
A escuchar con el alma y con todos los sentidos.
Escuchar lo que dice el corazón, lo que dicen los hombros caídos, los ojos, las manos inquietas.
Escuchar el mensaje que se esconde por entre las palabras vanas, superficiales.
Descubrir la angustia disfrazada, La inseguridad mascarada, la soledad encubierta.

Penetrar la sonrisa fingida,la alegría simulada, la vanagloria exagerada.
Descubrir el dolor de cada corazón.
Poco a poco, estoy aprendiendo a amar.
Estoy aprendiendo a perdonar. Pues el amor perdona, quita los rencores, y cura las heridas que la incomprensión e insensibilidad lo lastimaron.

El amor no alimenta resentimientos con pensamientos dolorosos.
No cultiva ofensas con lástimas y autoconmiseración. El amor perdona, olvida, extingue todos los esquicios de dolor en el corazón.

Poco a poco...
Estoy aprendiendo a perdonar.
Estoy aprendiendo a descubrir el valor que se encuentra dentro de cada vida, de todas las vidas.
Valor soterrado por el rechazo, por la falta de comprensión.
Cariño y aceptación, por las experiencias desagradables vividas a lo largo de los años.
Estoy aprendiendo a ver,en las personas su alma, y las posibilidades que Dios les dio.

Estoy aprendiendo,
¡Pero cómo es de lento el aprendizaje!,
¡Cómo es difícil amar, amar como Cristo amó!
Todavía, tropezando, errando, estoy aprendiendo...
Aprendiendo a no ver solamente ...mis propios dolores, mis intereses, mi ambición, mi orgullo, cuando estos impiden el bienestar y la felicidad de alguien !

¡¡Cómo es difícil amar, pero estoy aprendiendo!!.

UN ESPEJISMO DE AMOR…

Hubo una vez, una razón para reír,

para cantar, para soñar, sí,  

hubo una vez que no quise entender

Y tuve que llorar y llorar,

Hubo una vez  una razón para no verte más,

Y quise verte una vez más

 Quise verte diferente a los demás,

Y en mi corazón un lugar te regale,

Y tú solo fuiste una mentira más,

 Hubo una vez una verdad a medias

que no quise comprobar,

En mi mundo de verdades a medias,

tú fuiste una mentira más,

Hubo una vez una razón para pensar que  

te  cambiaba, no era así,

Estaba  engañándome,

Y hoy: estoy triste pues solo tú fuiste una brisa más

 En la oscuridad de mi vida,

 Más en la profundidad de mi alma te perdiste,

 Solo fue eso quizá, un momento, sí, 

 hubo un momento de felicidad,

 Un frio intenso en mi eterna soledad,

Un espejismo de amor, no fuiste real;

Hubo una vez un recuerdo de nunca olvidar,

En un rincón de mi acongojada alma estará

 Y como la niebla, en un espejismo de amor

 Se convertirá: una razón para soñar, y no olvidar tú… jamás.


***Sexo y discapacidad***

La vida del poeta, escritor y periodista Mark O'Brien se ha vuelto recientemente conocida gracias a la película "Las sesiones" del director Ben Lewin.  Mark O'Brien sufrió la poliomielitis en su infancia y vivió postrado en una cama y dependiendo de un pulmón artificial. La película narra  su experiencia con una terapeuta sexual, con la que Mark por fin podrá descubrir su sexualidad.
Otra vez el tema del sexo y la discapacidad como eje central del argumento, pero tratado sutil, tierna y divertida.  Sin duda, tenéis que verla.
Déjame tocarte con mis palabras.
Ya que mis manos yacen inertes 
como guantes vacíos.
Deja que mis palabras golpeen tu pelo,
se deslicen por tu espalda y cosquilleen tu vientre.
Ya que mis manos, ligeras y libres como ladrillos,
ignoran mis anhelos y rehúsan obstinadamente
llevar a cabo mis deseos más silenciosos.
Deja que mis palabras entren en tu mente 
llevando antorchas.
Admítelas voluntariamente en tu ser.
Para que ellas puedan acariciarte 
suavemente desde dentro.
Mark O'Brien

Celebrando el cumpleaños de una amiga

El otro día fuí a casa de una amiga, que era su cumple, la pena es que falto una amiga a la que quiero mucho y la eche de menos, pero me lo pase muy bien, porque hicimos cosas que con ella también,

Amar es...


Es  una fuerza sobrenatural de la naturaleza, superior a todo,
Es la razón de sentir de pensar de anhelar,
No hay nada más frágil y a la vez nada tan fuerte como el amor,
Se descubre en la pequeñez de lo divino y se esconde en el ocaso infinito del firmamento,
Ninguna constelación es más sublime que el mismo instante de amar,
Es olvidar que el mundo existe para refugiarse en el eterno fulgor de ser amado y poder amar,
Es la esencia de la vida, es ver crecer cada célula, a cada instante, es la renovación del alma y la inmortalidad de cada deseo, 
Es mirarse en las aguas profundas de la inmensidad de los mares y poder respirar sin dificultad en cada acantilado de nuestras vidas,
Es una minúscula partícula desprendiéndose  de la grandeza de nuestra majestad sublime,
Es todo principio y fin de cada ser que  se entrega por completo a la esperanza de ir mas allá de las estrellas o simplemente se detiene para nacer y morir en un instante por siempre eterno,
Amar es dejar partir sin resentimientos ni cadenas lo que más se ha de amar en esta vida,
El árbol dejar caer sus frutos  con la única certeza de que volverá a seguir con vida,  el amor es vida que se propaga con el tiempo y no se debe atrapar porque  este  muere,
 Amar es ver las aguas de un manantial en las profundidades de la soledad de la selva y el aroma fragante de esta vida,
Amar va más allá de la razón humana y doblega toda raza y color, todo imperio y toda potestad, amar es sentir una fuerza superior que te impulsa, te motiva, te da la alegría para seguir, es la ternura con la que nace el alma inmensurablemente  humana,  
Amar es solo la figura humilde del que nos ha dado vida desde tiempos remotos,
Amar es Dios solo él es amor en la infinita sabiduría de la vida.

***Sapos amaestrados***

SAPOS AMAESTRADOS

Una Rubia se acerca a una tienda de animales en el barrio en busca de una
mascota 'exótica'. Allí se encuentra con una caja llena de sapos y ranas.

El cartel dice:
'SAPOS DE SEXO' a solo 20 e. cada uno

Viene con las instrucciones.


La mujer, excitada, mira alrededor por si alguien estuviera escuchando,
y le dice por lo bajo al dependiente: ¡Quiero uno!

El hombre le envuelve uno y le dice que sólo tendrá que seguir las instrucciones.

La mujer le paga y sale disparada para casa.
Ya en casa, abre la caja, lee las instrucciones muy cuidadosamente y
las sigue al pie de la letra:

1. Tome una ducha
2. Use un perfume exquisito.
3. Póngase un salto de cama muy sexy.
4. Métase en la cama y deje que el sapo actúe como se le entrenó.

Se mete en la cama con el sapo y . . . NADA. No ocurre nada.

Relee las instrucciones y en último párrafo ve el siguiente aviso:

'Si tuviese algún problema o pregunta no dude en llamar a la tienda'.

Así que llama y el de la tienda le asegura:
"Estaré ahí en unos minutos".
Al ratito ya estaba llamando a la puerta. La mujer le recibe y le muestra:
"¿Ve? he seguido las instrucciones y el maldito sapo se queda ahí sentado".

El hombre, muy contrariado, agarra al sapo y mirándole a los ojos le dice muy cabreado:

¡¡ESCÚCHAME BIEN!!

¡¡¡ESTA ES LA ÚLTIMA VEZ QUE TE VOY A MOSTRAR CÓMO SE HACE!!!
En los sueños todo es posbiles...
Belinda era una rana muy bonita y por sobre todas las cosas, muy soñadora. Gran lectora, pasaba sus horas a la orilla de la laguna, leyendo historias de amor. Sus favoritas eran las historias de princesas. Las leía una y otra vez. En la mayoría de ellas, las princesas se enamoraban de sapos, quienes luego de un mágico beso de amor, se convertían en apuestos príncipes. Precisamente ése era el mayor sueño de Belinda, tener un novio que no fuese un verde sapo con ojos saltones, sino un joven alto y bien parecido.

Su familia y amigos le decían que ello era imposible, pero la ranita siempre contestaba que, en materia de sueños, nunca estaba todo dicho.

Su madre trataba de hacerla entrar en razones, sin éxito alguno.

– Hija, no es bueno que sigas pensando en que un apuesto príncipe se fijará en ti. Mírate, por bonita que seas, no dejas de ser una rana.

– El amor todo lo puede – Contestó disgustada Belinda.

– El amor no te transformará en algo que jamás podrás ser – Replicó la madre.

Del otro lado de la laguna vivía Edmundo, un sapo muy apuesto que cantaba todo el día. Edmundo era alegre, bueno y gentil. Todas las ranitas jóvenes y las que no lo eran tanto, estaban enamoradas de él. Sin embargo, Edmundo tenía ojos sólo para Belinda.

Sabía perfectamente que Belinda esperaba un joven apuesto y no un sapo cantor, pero no se desanimaba.

– El amor todo lo puede – Decía Edmundo a sus amigos.

– El amor no te transformará en un ser humano – Contestaban ellos.

Laguna por medio, sapo y rana soñaban con el verdadero amor, sólo que de manera diferente. Para Edmundo el amor ya tenía nombre, para Belinda –en cambio- era sólo una fantasía.

Edmundo no tomaba coraje para cruzar la laguna y declararle su amor a la bella rana.

– Ya llegará el momento oportuno, mi corazón me lo dirá – Pensó el sapo y siguió cantando.

Una tarde, al terminar de leer por décima vez la misma historia de amor, la ranita tomó una decisión.
– El secreto está en el beso … - Pensó – Entonces sólo es cuestión de repartir besos y de ese modo, quien sea mi amor, se transformará en un príncipe – Dijo decidida.

Desde ese día, dejó los libros de lado y comenzó una afanosa búsqueda de los sapos jóvenes del lugar.

Con tristeza, vio que ninguno de los que se le cruzaban por el camino le gustaba.

– No importa – Dijo para sí – Seguro que luego del beso, alguno de ellos se transformará, me enamoraré y seré feliz por siempre.
Y así fue que Belinda empezó a repartir besos a diestra y siniestra. Como era tan bonita, ningún sapo se negaba, muy por el contrario, hacían cola y esperaban pacientemente a ser besados.

Un sapo y nada. Dos sapos y nada. Treinta y cuatro sapos y nada. Todos seguían siendo sapos.
– Algo anda mal – Pensó Belinda – Los libros no pueden estar tan equivocados.

– No son los libros los que están equivocados, sino tu concepto de cómo encontrar al amor de tu vida – Dijo su madre. Edmundo, por su parte, estaba al tanto de los besos que Belinda seguía repartiendo y las largas filas para recibirlos. El no quería ser de la partida. No conquistaría al amor de su vida haciendo una larga cola para recibir un beso, que –como único efecto- tendría una desilusión.

Tomó una flor, la más bella que encontró, ensayó su mejor canción y fue en búsqueda de su amor.

El sonido era tan hermoso que Belinda no podía concentrarse más que en la música y ya no sabía si besaba a un sapo, un tronco o un gusano.

Algo especial sintió en su corazón cuando escuchó la voz de Edmundo y la melodía que cantaba, algo que desconocía por completo.

Se dio vuelta esperando ver un apuesto joven cantando y lo único que encontró fue un apuesto sapo que cantaba en forma dulce y afinada.

Para su sorpresa, no se desilusionó al ver que Edmundo era sapo hecho y derecho: con ojos saltones y varias verrugas.
– Algo anda mal – Pensó Belinda – Los libros no pueden estar tan equivocados.

– No son los libros los que están equivocados, sino tu concepto de cómo encontrar al amor de tu vida – Dijo su madre. Edmundo, por su parte, estaba al tanto de los besos que Belinda seguía repartiendo y las largas filas para recibirlos. El no quería ser de la partida. No conquistaría al amor de su vida haciendo una larga cola para recibir un beso, que –como único efecto- tendría una desilusión.

Tomó una flor, la más bella que encontró, ensayó su mejor canción y fue en búsqueda de su amor.

El sonido era tan hermoso que Belinda no podía concentrarse más que en la música y ya no sabía si besaba a un sapo, un tronco o un gusano.

Algo especial sintió en su corazón cuando escuchó la voz de Edmundo y la melodía que cantaba, algo que desconocía por completo.

Se dio vuelta esperando ver un apuesto joven cantando y lo único que encontró fue un apuesto sapo que cantaba en forma dulce y afinada.

Para su sorpresa, no se desilusionó al ver que Edmundo era sapo hecho y derecho: con ojos saltones y varias verrugas.

  El sapo extendió la flor a la ranita y ésta la tomó agradecida.

– ¿Y si lo beso? – Pensó Belinda – ¿Se transformará?

Sin que pudiese seguir pensando demasiado, Edmundo tomó por sorpresa a la ranita y la besó él.

Fue el beso más largo y hermoso que Belinda había recibido en su vida.

Cuando abrió los ojos siguió viendo un sapo hecho y derecho que por supuesto, en nada se parecía a los jóvenes con los que siempre había soñado.

No le importó.

– ¿Aunque no sea un príncipe, tendré alguna posibilidad? – Preguntó tímido Edmundo.

– Todas las que no están en los libros – Contestó feliz Belinda.

Y aunque sapo y rana, fueron felices para siempre. Belinda se dio cuenta que los sueños no siempre resultan como uno los soñó y que su madre tenía razón.

Aunque, a decir verdad, la bella rana no estaba del todo equivocada. En los sueños todo es posible y en éste dos animalitos se enamoraron como dos príncipes de cuentos. Descubrió, además, que si bien el amor no transforma sapos en seres humanos, sí transforma los corazones y el interior de cada uno de nosotros y nos hace ver al ser amado, tenga la forma que tenga, como el más apuesto de los príncipes.

Fin